jueves, 28 de mayo de 2020

VITAMINA D

Ya son muchos los días que no salimos a la calle, o lo hacemos en contadas ocasiones, las consecuencias de varias semanas de confinamiento se están dejando sentir entre nosotros. Echamos de menos los rayos de sol, no hay duda.
No hay que olvidar que el sol, siempre que se tome con ciertas medidas de protección,  tiene múltiples beneficios en nuestra salud: nos sube el ánimo, nos activa, controla nuestra presión arterial, regula la melatonina….y además, conseguimos uno de sus efectos positivos más conocidos: la obtención de vitamina D, que contribuye al mantenimiento de un desarrollo óseo correcto.
Reducir los índices de esta vitamina en el organismo, produce los efectos contrarios “huesos débiles, delgados y frágiles, un trastorno que se denomina raquitismo en los niños y osteomalacia en los adultos”, afirma Yaiza Dueñas,  responsable de la Unidad de Nutrición y Genética de Clínicas Cres.
“La piel produce vitamina D al exponerse directamente a la luz solar, pero si la exposición es en ambientes internos, a través de una ventana, ésta no se produce”, concluye Dueñas. “Se puede tomar el sol también en días nublados pero en esta circunstancia, así como en la sombra o teniendo la piel oscura, reducen la cantidad de vitamina D que sintetizamos”, aclara.Un dato interesante, los investigadores de la Universidad de Turín han recopilado datos preliminares en los que se constata la falta de vitamina D en los pacientes hospitalizados por COVID-19, lo que demuestra la importancia de esta vitamina en nuestra defensa natural frente a virus y bacterias. En este sentido, los especialistas de Cres recomiendan exponerse al sol al menos 20 minutos al día en balcones o terrazas y consumir alimentos ricos en vitamina D (alimentos como los pescados grasos: salmón, atún o caballa; el hígado vacuno, queso y yema de huevo). “Es fundamental para mantener los huesos fuertes ya que ayuda al cuerpo a absorber el calcio. Además, la vitamina D mantiene la correcta defensa de virus y bacterias y transmite los mensajes entre el cerebro y cada parte del organismo”. 

Si el confinamiento dificulta esta posibilidad, los expertos recomiendan reforzar nuestra alimentación con suplementos de vitamina D, como los de In-Vitta que, además, pueden complementarse con melatonina para ayudar a conciliar el sueño si estos días os cuesta más de lo normal, y es que la falta de vitamina D también está asociada con otras enfermedades del organismo como las autoinmunes o problemas cardiovasculares, además de trastornos depresivos. 
Otra opción es la que nos propone la firma Cantabria Labs, su suplemento HELIOCARE Ultra D Cápsulas, con una fórmula rica en vitaminas D, C y E. Además, gracias a su alto contenido en Fernblock®, el extracto exclusivo de Polypodium leucotomos de Cantabria Labs, aumenta la resistencia de la piel al daño provocado por las cuatro radiaciones solares. 

Así pues, tanto en el confinamiento, como antes y después del mismo, es recomendable y necesario recurrir a las otras dos fuentes de vitamina D: los suplementos nutricionales y la dieta”, afirma el doctor Salvador González.

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